Sin duda, todos nosotros somos o hemos sido en algún momento adictos al azúcar. Los Cen-tros para el Control y la Prevención de Enfermedades publicaron una estadística hace cinco años que demuestra que los hispanos tenemos un 50 por ciento más de probabilidades de morir de diabetes que alguien de la raza blanca. ¡Una persona promedio puede consumir en un día el equivalente a 22 cucharadas de azúcar!

Este consumo desmesurado crea una secreción exagerada de insulina, lo que a su vez lleva a la obesidad, la diabetes y las enfermedades del corazón con el tiempo.

Incluso personas que parecen tener sobrepeso pueden caer en las garras de la diabetes. Pocos saben que hasta un 15% de la población puede padecerla sin ser obesos. En inglés se les conoce como TOFI: Thin Outside Fat Inside (flacos por fuera, gordos por dentro). Debido a una predisposición familiar y una dieta no saludable, el cuerpo desarrolla resistencia a la insulina. Algunos hasta desarrollan un hígado graso al mismo tiempo.

La buena noticia es que tanto la diabetes tipo 2 como la prediabetes se pueden prevenir, y hasta revertir, cambiando el estilo de vida. Ningún resultado se logra sin un esfuerzo significativo.

Haz ejercicio diariamente

Con media hora de ejercicio aeróbico al día le ayudas a tu organismo a bajar la glucosa en sangre y la presión arterial, y de paso se disminuye la resistencia a la insulina y se mejora el nivel de colesterol.

Descansa

La falta de sueño provoca la liberación del cortisol que contrarresta la insulina, estimulando la secreción de sustancias que contribuyen al aumento de peso y la resistencia a la insulina.

Dile no al estrés

El estrés es una reacción física y mental a un peligro que se percibe y es importante controlarlo porque eleva los niveles de azúcar en la sangre y además puede ser el causante de los malos hábitos alimentarios.

Incluye un nopal en tu dieta

Contiene una proteína llamada pectina y si se consume 30 minutos antes del almuerzo o la cena ayuda a que el intestino no absorba el azúcar de los alimentos de manera tan rápida y el azúcar en la sangre sube a un ritmo más lento.

Ponle canela a tu café

Este condimento tan popular en la cocina tiene propiedades que ayudan a controlar la resistencia a la insulina y a mejorar los niveles de colesterol.